|
Hoy te presentamos a
Cintia Carrasco de 22 años, una de las tantas chicas
que se destacan en el
Básquet Femenino de nuestro club.
¿Cuánto hace que
estas jugando en el club?
Desde los 8 años, 14 años en total.
¿Antes jugabas en
otro lado?
No, empecé acá en el club.
¿Quién es tu
ídolo?
Mi papá.
¿Por qué?
Primero porque es como
adoración que tengo por él, me banca en todo, me marca mucho el
camino, a hacer las cosas bien o mal. Y por ser hombre es como
muy amigo mío, me hizo de Central, me viene a ver y me defiende
a morir.
¿En que posición
jugas?
De base.
¿Cuál fue el
técnico, del que más aprendiste?
Del técnico que esta ahora, Adrián Levioso.
¿Por qué?
Porque es, primero súper estricto, se entrena mucho y los
entrenamientos son muy serios, te enseña para la vida también,
porque cuando nosotras llegábamos tarde, te decía esto no lo vas
a poder hacer en el trabajo, entonces si acá tenés que entrenar
a las 8 de la mañana, a las 8 tenias que estar ahí cambiada y
con vendas y así es como que te educa a través del deporte para
la vida.
¿Sabes cuantos tantos
tenés hechos desde que arrancaste en el club?
No, ni idea. Tampoco creo que sean muchos (risas).
¿Cuál fue el
mejor partido que jugaste?
Creo que las finales de cada año son las que mejor juego, porque
quizás durante
el año uno dice, bueno son
partidos, venís con ganas o sin ganas, pero las finales es ahí
donde una toma responsabilidad, durante el año somos todas un
equipo
y esta todo bien. Pero en
las finales tanto yo, como Victoria Pérez somos las que mayor
responsabilidad tenemos y creo que esos son los mejores
partidos.
¿Y el peor
partido?
Una vez en
Saladillo, un papelón, muy mal jugué, me sacaba y me ponía para
ver si me salían mejor las cosas, pero no, cada vez peor.
¿En que categoría
estas jugando ahora?
En primera.
¿Qué expectativas tenés para este año?
Volver a salir campeonas, para sumar otro titulo, el cuarto
seguido, mejorar en
la liga, porque hay muchas diferencias con el resto de los
equipos, ya sea por lo económico, por el profesionalismo porque
son jugadoras pagas que solo se dedican al básquet y cuando
nosotras jugamos contra esos equipos se nota la diferencia.
¿Qué sueños cumpliste ya como jugadora?
Salir campeonas y con Central.
¿Qué es ahora lo que te queda por hacer?
No se, ahora les estoy enseñando a las categorías menores, me
gusta aparte aprendo un montón de ellas, creo que como jugadora
también me gustaría que esas nenas mejoren y cuando termine el
año que esas chicas sigan en el club, que aprendan y es como un
desafió, porque como jugadora ya salí campeona, participe en
seleccionados, juego una liga y creo que todo lo que aprendí se
lo estoy proyectando a las nenas que están tres veces a las
semana practicando, que los padres confíen en mí, que capaz que
no tenga la experiencia como la de un profesor, porque yo no soy
profesora y creo que eso es un desafió.
¿Hay alguien al que le quieras agradecer?
A mi familia, a Adrián que le pone mucho al básquet, nosotras
estamos practicando de lunes a viernes, con frío o calor, si
llueve o no llueve. Si la cancha no esta en condiciones nos
vamos a entrenar a otro lado y creo que mucho se logro por él
porque le pone mucho profesionalismo al deporte.
A las chicas porque todas estudian, la que no estudia trabaja y
vos las ves acá
que vienen a entrenar. A mi amigos que nos vienen a ver en los
partidos y en las finales, que me dicen lo que te falta de
altura lo tenés de garra y eso me pone
re bien, es bueno porque como virtud uno puede decir si juego al
básquet pero como defecto es que soy re enana y me falta quizás
la magia que podría tener
otro jugador pero creo que lo que me falta de técnica, de magia
o de altura lo tengo de corazón y para mi es un orgullo jugar en
Central, porque soy de Central. |